Tengo que hacerlo, tengo que intentarlo, y mantenerme firme, sólida, íntegra, esto es sólo el comienzo

axolotine:

nae-nae-supreme:

fifiibibii:

im all ears buddy

image
image
image

trola-depresiva:

image

(via onigatito)

noroses-noromance:

rjanecollins:

image

de corazón

somos-deseos:

image

# Cosasque importan ۪۪͎

nunca me fallas tumblr, te amo

ninoxo:
“@ninotbh
”

onigatito:

image

alucinaci0n:

image

(via dirtyyvng)

solxs:

Los domingos tienen un aire inigualable de tristeza y nostalgia.

-Velu

(via rap-torrante)

kosmogrl:

image

(via geminigirliee)

somos-deseos:

🔮 Suele suceder que, cuando sientes que nadie te quiere, ese “nadie” también te incluya a ti. Es relativamente fácil que alguien se dé cuenta de que tiene la autoestima a ras de piso. También es fácil decir: “Bien, ahora solo se trata de quererme más”. Lo difícil es darle a ese propósito realidad.  Digamos un pequeño trabalenguas: no es que uno no quiera quererse, sino que no encuentra el modo de hacerlo. La falta de aprecio por uno mismo no nace de la nada. Detrás de ello frecuentemente hay toda una historia de desafectos, a veces de abandonos o agresiones violentas.  Uno de los motivos más probables que pueden encontrarse detrás de la sensación de falta de afecto por nosotros mismos es que durante los primeros años de nuestra vida nos dieron falsos argumentos, muchas veces disfrazados de inocencia, por los que no hacerlo. De una u otra forma nos transmitieron la idea de que no valíamos la pena. De que no éramos suficientemente dignos de amor.  Lo creímos porque, seguramente, quien nos llevó a pensar así fue una persona querida, incluso admirada. Es muy posible que hayamos comenzado la vida amando sin ser amados. Cargando un “por qué” para el que no existían respuestas. Incluso es posible que hayamos aprendido a no querernos, solo para complacer a un padre, una madre o alguna figura amada que esperaba eso de nosotros porque vivía en extravío.ALT

Yo 🫀

(via malhumora-dah)

useremo:

image

real

(via m-uerta)

adeptal:

image

(via m-uerta)

xix-ix-mmxv:

Sí bien todo lo que viví me sirvió cómo experiencia, siento que hay cosas que no me merecía.

(via rap-torrante)